Los viejos y los nuevos sabores en el centro histórico

Dulces tradicionales de la Mariposa. Foto: Facebook
Dulces tradicionales de la Mariposa. Foto: Facebook

Marcela Romero | Gerontóloga Social

Santiago de Querétaro y su increíble centro histórico. En Plaza de Armas, el nuevo punto de reunión, si te sientas puedes ver cómo en cuestión de minutos, en un viernes pasando las 5:00 de la tarde nos invaden jóvenes y adolescentes con ese cantadito acento preguntando por algún buen lugar para pasarla. Es divertido ver cómo en cada banca de la explanada apreciamos darks, swaggers, juniors, hipsters y ¡todo tipo de subcultura con nombre de marca de zapatos!

Bueno, todo esto no lo supe yo sola, no hubiera podido, a mis tantas décadas difícilmente habría podido infiltrarme entre los jóvenes y dar lectura a lo que no existe en mi memoria semántica ni anecdótica. No obstante la diferencia de edades, este reciente fin de año nos sentamos todos los representantes de tantas generaciones queretanas en mi familia. Es curioso observarnos los rostros y, en medio de la intencionalidad de esas fiestas, buscar convergencias en medio de la cena. ¡Ahí estaba la clave! La cena, la bebida….todas las generaciones y todos los estilos de la humanidad pueden ser amalgamados a través de la comida. Un verdadero agente de cohesión social. Es entonces como, “con la panza llena”, las cicatrices y muecas en el rostro se atenúan, nace la sonrisa y la gana de conversar. Propuse a mi hija adolescente investigáramos cómo eran las convivencias jóvenes de la abuela y revisar lo que a veces mis inercias me impiden ver con gusto, sin más: las diferentes expresiones de los rituales alimentarios, nuestros o hechos nuestros…

Cafés, pizzerías, creperías y uno que otro lugar con la palabra “chela” en su nombre, son los más visitados. Para chicas sofisticadas restaurantes con terrazas, para parejas melosas waffles saturados, para muchachos nocturnos micheladas de todos sabores, olores y colores.

Hace algunos ayeres el trendy place era nada más y nada menos que el bello Jardín Zenea… ahora invadido de hippies y adultos “fuera de lugar en lo que antes era su lugar”. Como ejemplo “de la invasión generacional”, la banca del abuelo en Plaza de Armas cuando descansaba de regreso del pan, ahora puede apenas sostenerse con casi una decena de chicos bohemios encima.

Evocamos también el recuerdo de los 60 o 70’s y de cómo tras unas rockolas se iniciaron algunas que otras cafeterías donde se esperaba degustar a la gringa usanza, una malteada jumbo de chocolate con crema batida y una cereza. Lo cual ha sido ahora reemplazado por un Green Tea Cream con leche ahora light. Una hamburguesa doble con queso y papas fritas “no le llegan”-como expresan los sobrinos más jóvenes- a una crepa de jamón serrano con queso gouda y pimienta, o una de esas nuevas “cono-pizzas”. O cómo al delicioso y típico helado para un postre o una salida sencilla, ahora se suman chocolaterías con promociones de 2 trufas y un capuccino por 35 pesos.

No cabe duda que nuestras paredes históricas y desgastadas del centro histórico están siendo invadidas por pies de visitantes entrando, saliendo y cambiando de pisos de todo tipo de tiendas con todo tipo de productos. Parece haber un lugar para cada estación del año, día de la semana, hora del día e incluso estado emocional. Aún no logro saber si me parece maravilloso… o simplemente me marea…

La generación de oro de la casa nos presumía que el hit de su época era una curiosa caminata en el antes llamado Jardín Obregón, donde el ligue consistía en un ritual de chicas caminando alrededor y los chicos hacia el lado contrario, vuelta tras vuelta las chicas se sonrojaban al cruzarse con uno que otro galán. Para una salida aventurera contaban con los cines Reforma, Alameda o Plaza, donde ahora se erigen otros tantos negocios para dejar ir a los “cines-teatro” a las descentralizadas “plazas-cine”. Y no podía faltar el típico y clásico café “La Mariposa” para degustar un helado, un café, un pastelito o lo que fuese. Claro está que el alcohol era imposible de mencionar en esa época para los jóvenes; así es que mencionar que fácilmente se puede hoy visitar una chelería o un lugar de shishas, despierta todo tipo de suspicacias entre los mayores de la casa.

Es como si el centro de antaño y el de hoy en día estuvieran traslapados en dos dimensiones distintas; las mismas calles, las mismas plazas y sin embargo distintos planes. Volteamos a buscar las mejores copias de lentes y otras mercancías piratas, en lugar de parar por unos, “Helados Galy” que aún se asoman entre sus barriles con todo su encanto y el del vino tinto. Sin embargo, eventualmente y casi con la urgencia del recuerdo, corremos tras ellos o tras un elote de la Iglesia del Carmen o de la Congregación sus universitarios hot dogs o aquellos deliciosos buñuelos.

Las plazas quietas, sus refrigeradores y estantes plenos de delicias ofreciendo una razón valorativa para identificarnos, enamorarnos, llenarnos de delicias dulces, venenos amables al alma para hacernos un colectivo dejando huella de generación en generación. Los alimentos uniendo, siempre simbólicos; parecieran ajenos a las historias, cuando alrededor de ellos se detonan.

Así fue que compartimos más de 5 décadas de los sabores del centro histórico queretano que, aquí como en cualquier otra parte, permiten aflorar toda clase de historias familiares. Al final, sólo somos humanos que estamos de paso. Ω

marceromero70@hotmail.com
Este artículo se realizó con la contribución de
Regina Espinosa y la Abuelita Susy Zepeda.
Escúchanos los jueves 14:00 hrs en COMA Y PUNTO
de Radio Universidad por el 89.5 fm.
Programa de la Licenciatura en nutrición de la UAQ

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s