“Punching bag” (No nos moverán)

images.

Rubén Sánchez Ramírez | Escritor

Con cariño para Flor Magdalena, mi hija.

Como un árbol firme junto al río/Unidos en la Lucha/No nos moverán”. (Joan Báez).

Codo a codo.

Tenía cara de niño pues escasamente rebasaba los 18 años. Era de cuerpo menudo y estatura baja, realmente chaparrito. Usaba bigotillo al estilo Cantinflas. De tez morena clara y pelo largo, negro y quebrado. Vestía playeras holgadas, “jeans” desgastados y sus inseparables tenis, rotos, por supuesto. A veces usaba una gorra de mezclilla, que recordaba a los viejos ferrocarrileros. Aún cuando era muy joven, ya era un “fósil” en la preparatoria del plantel Liverpool. Participaba con entusiasmo en las marchas y también en los “boteos” en los camiones urbanos donde soltaba su letanía, con voz firme y clara: Señores pasajeros, somos estudiantes de la Preparatoria Popular. Solicitamos su ayuda moral y económica…”. Era entusiasta asistente en los apoyos a los del plantel Tacuba, cuando secuestraban camiones, por apoyo a obreros en huelga, plantones de colonos o marchas campesinas. Todo en la clandestinidad y bajo la vigilancia siniestra de la policía, que llevó a extremos crueles la llamada Guerra Sucia” en los setenta, que daría pie a la guerrilla urbana y rural. Como era muy activo y aguerrido, frecuentemente llegaba a la escuela con golpes mal disimulados, por lo cual se ganó el apodo de “Punching bag”.

En esos tiempos, alrededor de las fogatas de los camiones incendiados, se dejaba escuchar a Joan Báez con “No nos moverán”, antecedida por la poesía de Pablo Neruda, contenida en “Canto General”. La incipiente voz de Amparo Ochoa. Se declamaba a Benedetti: “Si te quiero es por que sos, mi amor, mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos muchos más que dos”; pues así, enganchados, en las marchas se recorría temerariamente las calles de México. Se escuchaba a Víctor Jara conTe recuerdo Amanda” que decía: “Muchos no volvieron/Tampoco Manuel”. En esos momentos el “Punching bag” tristemente recordaba a “Chuchis”, compañera de lucha. Comentaba con voz quebrada: su cuerpo, ha de yacer en una fosa común de algún lugar olvidado de las tierras salvadoreñas, junto a otros tantos luchadores. Su nombre era María de Jesús. Hermana de Magdalena Cubas. De piel muy blanca, ojos claros, cabellos largos y negros y un cuerpo delgado y frágil, pero de una mentalidad tan fuerte como sus convicciones por los necesitados, por lo que primero se fue de su casa a los pueblos de la fría serranía del Ajusco, al sur de la Ciudad de México, para enseñar a leer a los niños. Y luego partió a las naciones olvidadas del Istmo Americano y finalmente cayó en El Salvador, en toda esa zona de guerra fraticida en que se convirtió nuestra América, desde Guatemala, Nicaragua, Honduras… Y luego el Golpe de Estado en Chile en 1973 por la CIA y Pinochet. La tortura y muerte de Víctor Jara en el Estadio Nacional al tiempo del asesinato de Allende en la Casa de la Moneda y días después la muerte de Pablo Neruda, acompañado por un cortejo entonando temerariamente La Internacional, por las calles de Santiago, bordeado por las tropas golpistas, con la bayoneta calada, tal como lo narró Antonio Skarmeta en “El cartero” (Ardiente Paciencia).

Toda coincidencia con la realidad… es verdad.

Parecía un país de novela o como de película. Pues solo a través de ellas se conoció la situación real. Decían que la del 68, fue una matanza perpetrada por el Estado, el ejército y el siniestro cuerpo paramilitar, llamado Batallón Olimpia”, del gorilesco gobierno del otro Díaz, pero Ordaz y Echeverría en Gobernación, con agentes infiltrados en el “Movimiento” y francotiradores, como se denuncia en la película “Rojo Amanecer” y en las últimas investigaciones de Carlos Monsiváis y Julio Sherer, en el libro “Parte de Guerra”, con el testimonio del General Marcelino García Barragán, a la sazón Secretario de la Defensa. En ese tiempo sólo el Excélsior de Sherer, se atrevió a publicar parte de los sucesos. Los que después Luis González de Alba, relató en su libro Los días y los años y Elena Poniatowska en La Noche de Tlatelolco. En el 71 los fantasmales halcones, el 10 de junio, día de Corpus Christi, realizaron una nueva matanza de estudiantes. Los alumnos de la Prepa Popular los enfrentaron en lucha desigual. Los Halcones aparecen años después, como guardias en el “Metro” ante Héctor Belascoarán, según Paco Ignacio Taibo II, en el libro “No habrá final feliz”, entrenados por el Profesor “Zoveck”, a quien matan, para silenciar, en una demostración “circense” en un helicóptero, que “se atoró” con unos cables de alta tensión. Gabriel Retes, llevó al cine éste tema con El Bulto, que es el cómo nuestro país, pasó de esa enorme efervescencia política a la sociedad mediatizada de los noventas, representado por el periodista fotógrafo, que cae en estado de coma por los bastonazos, que un halcón “tuvo a bien propinarle” y despierta 20 años después, sin comprender, como es que no estalló la tan esperada revolución popular, que se nos predicaba a mediados de los 70 y sin entender por qué sus amigos de lucha, eran ahora funcionarios de aquel Estado que los había masacrado. Ciertamente LEA diseñó una estrategia exitosa de cooptación de líderes con gran filo desactivador de conflictos, creando las más diversas entidades burocráticas, que generaron empleo, pero que fueron parte del origen de los desórdenes económicos, que desembocaron en crisis severas, con devaluaciones, inflaciones, desempleo y toda una serie de secuelas, que fue como una cruda, después de la gran fiesta de López Portillo y sus sueños de Jeque árabe del petróleo, cuyas intrigas relató Héctor Aguilar Camín en Morir en el Golfo. Se acabaron los terribles setenta pero siguieron los deplorables ochentas. Una “tragicomedia inacabable”, como lo ha reseñado José Agustín.

Las puertas de la Historia.

En el año de 1975, tiraron la prepa y se tomaron clases en la calle, a pleno sol en Liverpool, Dinamarca y Nápoles. Fue entonces que les dieron un viejo edificio, sucio y desordenado, de una antigua fábrica, en la calle de Fresno en la Santa María la Ribera y los sacaron de la Zona Rosa, seguramente porque la afeaban y porque festejaban el fin de la Guerra de Vietnam, frente al Hemiciclo a Juárez.

Y después uno por uno se fueron dispersando por la vida. Nunca se volvieron a encontrar, cada cual tomó su camino, ya estudiando, trabajando, con las responsabilidades que la vida o la muerte, les deparaba… Había que continuar el camino, buscar trabajo, mantener a la familia, criar a los hijos y entonces se les olvidó la rebeldía. Pero, seguramente a muchos, nunca se les borró de la memoria, aquel poema de José Emilio Pacheco, que ahora suena fuera de lugar, como oración de una doctrina trasnochada, inconfesable y vergonzante: Alta traición. “No amo mi Patria… Pero aunque suene mal daría la vida por diez lugares suyos, cierta gente, puertos, bosques de pinos, fortalezas, una ciudad deshecha, gris, monstruosa, varias figuras de su historia, montañas… y tres o cuatro ríos”.

Del “Punching bag”, mucho tiempo después se supo que fue quien arrojó la bomba “molotov” al balcón presidencial, el primero de mayo de 1984, que pegó algunos metros cerca de De la Madrid, a quien a tono con el mes le mentaban la madre los contingentes obreros del creciente sindicalismo independiente, como lo narra José Agustín en “Tragicomedia Mexicana 3”. Fue cuando el “Punching bag” arañó las puertas de la historia, pero su mal tino no le permitió la entrada a la posteridad, pero si le abrió las puertas de los “separos” de la siniestra Judicial y de algún “Cereso”.

Ay, Joan Báez, y si nos movieron… de una o de otra forma, pero siempre a punta de chingadazos.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s