Tarifa de transporte, ¿Necesario el incremento?

Marcha de estudiantes por el aumento al precio del transporte público Foto: Ketzalkoatl
Marcha de estudiantes por el aumento al precio del transporte público Foto: Ketzalkoatl

Saúl Obregón Biosca| Urbanista, UAQ

La movilidad se materializa a nivel espacial en los desplazamientos generados en virtud de las necesidades cotidianas de los individuos. Mientras que los desplazamientos son el resultado de la ubicación del hábitat y de las actividades, su distribución en el área urbana da lugar a la separación de los puntos origen y destino que son la causa de dichos movimientos. El sistema de transporte en una ciudad debe resolver las necesidades principales de los ciudadanos de forma sostenible. Por ello, la accesibilidad es el principal factor en la movilidad, y se define como la disponibilidad de un ciudadano para movilizarse, y a la posibilidad de acceder a sus necesidades.

El modelo urbano juega un papel central en los costos de transporte, las zonas de menores ingresos son las que emplean con mayor frecuencia el transporte público y en ellas se realiza un menor número de viajes motorizados por persona al día, mientras las zonas con ingresos medianos y altos emplean de forma intensiva el vehículo privado. La correlación entre la estructura espacial urbana y el transporte se muestra reflejada en la duración y la distancia del viaje influyendo factores tales como: la alta densidad de la población, el valor del suelo, la tenencia de la vivienda, el balance entre empleos y viviendas y la proporción de viviendas alquiladas.

El objetivo de un sistema de transporte público es el traslado eficiente, cómodo y seguro de personas entre los distintos lugares donde se emplazan y desarrollan las actividades urbanas, facilitando la integración entre ellos. Debido a las características económicas propias de los países en desarrollo, el transporte colectivo urbano se presenta como el medio de transporte predominante, y se caracteriza por tener una organización informal y desorganizada que induce efectos ambientales negativos y de seguridad, y se recomienda que para que este medio de transporte sea sostenible, requiere de un trabajo de fondo sobre las organizaciones y su formalidad y su sostenibilidad en términos económicos, ambientales y sociales. Existen experiencias respecto a reestructuraciones de sistemas de transporte público como en García (2006) y Rojas y Mello (2005), quienes coinciden en la necesidad de que los transportes colectivos urbanos sean de calidad en las ciudades de países en desarrollo.

Los problemas de RedQ

Algunas de las problemáticas antes de la re-estructuración (o creación de “RedQ”) del sistema de transporte público en Querétaro eran las siguientes: i) Disputa por el pasaje, ii) Nulo o bajo aprovechamiento de las economías de escala, iii) Baja calidad de las unidades de transporte, iv) Presencia de cotos de poder, v) Excesivos costos de explotación en el sistema, y vi) Falta de seguridad laboral para los conductores.

Al re-estructurar el sistema de transporte público en Querétaro, el Estado creó la empresa integradora y modificó las líneas “rutas” de transporte público, lo anterior, incluyó un recorte en el número de unidades de transporte público (alrededor de 500 se mencionó en aquella época) e introdujo la tarjeta de pre-pago. Si dicha re-estructuración se hubiese realizado de forma correcta, se podría inferir que los puntos i, ii, v y vi de las problemáticas mencionadas se hubiesen mitigado.

¿Quién es el responsable de su fracaso?

Sin embargo, parecen subsistir dichas problemáticas, y ahora, se manifiesta (como hace seis años) una baja rentabilidad del sistema, por lo que se demanda el incremento de la tarifa de transporte público (de 6.5 a 8 MXP). Pero, el eliminar 500 unidades (reducción de la tercera parte de los costos) e incrementar el número de pasajeros por kilómetro transportados en el sistema, obviamente debe de generar mayor utilidad, si no es así, hay vicios ocultos en dicha “modernización”.

Así, el Estado se convierte en el responsable del fracaso del sistema RedQ, y la sociedad no tiene por que solventar su baja capacidad, pagando más por un servicio de mala calidad. Sí la tarifa se incrementa, además de afectar económicamente a las familias queretanas, también afectará al sistema de movilidad, remarcando la palabra sistema, pues así debe de entenderse, si algo ocurre en el transporte público, seguramente tendrá repercusiones en otro medio de transporte. En este sentido, una de las problemáticas del transporte se puede explicar mediante el circulo vicioso automóvil/transporte público, que inicia con el crecimiento económico de una ciudad, a partir de este crecimiento los usuarios tienden a comprar vehículos privados para satisfacer la necesidad de transportarse, dejando así de usar el transporte público y ante esta situación quien se encarga de prestar el servicio de transporte se ve en la necesidad de reducir la frecuencia y/o aumentar la tarifa, esto tiene como consecuencia de la reducción del índice de ocupación por unidad. Es difícil romper el círculo vicioso automóvil/transporte público debido a que los usuarios ven poco atractivo el uso del transporte público y estos optan por el uso del vehículo. Para romper el circulo, académicos sostienen el potencializar sistemas simples de prioridad para autobuses (sin que sean de costosa inversión como un “Metrobus”), calidad en el servicio, subvenciones al sistema de transporte público, y hasta el final, las restricciones a los vehículos privados.

Lo expuesto plantea un reto al nuevo gobierno estatal, el cual tendrá éxito si tiene disposición de trabajo y conocimientos técnicos, dejando a un lado los intereses de sectores y buscando el bienestar social, sosteniendo la factibilidad técnica de los proyectos y no sólo en ocurrencias (ej. ¿es necesario el BRT?, ¿qué tipo de BRT?, ¿dónde y porqué?, carriles bici, ¿dónde y porqué?, ¿qué modelo de ciudad se pretende?, planes de movilidad a corto, mediano y largo plazo ¿sistema integral?, ¿cómo?). Deberá acercarse y apropiarse de las técnicas y herramientas de planificación, así como de la información necesaria y la integración de los organismos públicos, ya que éstos vincularán la gestión y planificación del transporte en la ciudad. Ω

saul.obregon@uaq.mx

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