Urge reconocer el crimen de desaparición forzada en Querétaro

150030_151053_212412_desaparecidos_cuartoscuro2_principal_principal_principal

Mikhail Robles | Director de Ketzalkoatl.-

El modelo nazi de dominio totalitario, es una forma de producción de la muerte que no se exterminó con el fin de la segunda gran guerra, sino que se exportó y actualizó en el mundo entero desde África, América Latina, Asia y a toda Europa, en donde los movimientos fascistas “evolucionaron” en una forma extrema de progresión del capitalismo; y que apoyado en un exacerbado racionalismo en combinación con un totalitarismo salvaje, pretende imponer un único modelo de forma de vida, fundamentado en la aspiración al dominio absoluto de la heterogeneidad de la vida planetaria. El discurso capitalista se ha apropiado de las peores creaciones del ser hablante para seguir negando cualquier límite.
El alto comisionado de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, dijo este ocho de octubre pasado, que para un país que no se encuentra en medio de un conflicto, las cifras calculadas son impactantes, como las 151 mil 233 personas asesinadas en México, entre diciembre de 2006 y agosto de 2015, incluyendo miles de migrantes en tránsito. Y al menos 26 mil personas cuyo paradero se desconoce -sólo desde 2007-, muchas por desaparición forzada, y miles de mujeres y niñas que son víctimas de abuso sexual o feminicidios.

México es una fosa común

La desaparición forzada se convirtió en práctica común en el México moderno desde el año 1968, pero no ha sido reconocida por ningún gobierno hasta ahora, y a la fecha se cuentan con miles de personas que han sido extraídas y privadas de sus cuerpos, de su subjetividad, de sus familias reducidas a despojos que se sellan con los signos del biopoder. México es una fosa común. Desde los noventas, antes de terminar el siglo veinte, comenzamos a escuchar de las desapariciones de mujeres trabajadoras en Ciudad Juárez, hoy los feminicidios y desapariciones de mujeres se han extendido a lo largo y ancho de todo el país. Querétaro no es la excepción. También los miles de migrantes de Centroamérica que pasan por el infierno mexicano son explotados por grupos criminales en contubernio con el gobierno mexicano y el gobierno norteamericano.
Según la antropóloga brasileña Rita Laura Segato, hay que dejar de pensar estos crímenes como consecuencia de la impunidad, e imaginar que se comportan como productores y reproductores de impunidad. Una manera ritual de sellar, con la complicidad colectivamente compartida en las ejecuciones horrendas, un pacto de silencio capaz de garantizar la lealtad inviolable a cofradías mafiosas legales e ilegales, que operan en los límites del sistema jurídico-económico. Son prueba, también, de la capacidad de crueldad y poder de muerte que mercados de alta peligrosidad requieren.
El ritual sacrificial, violento y macabro, une a los miembros de la mafia y vuelve su vínculo inviolable. La víctima sacrificial, parte de un territorio dominado, es forzada a entregar el tributo de su cuerpo a la cohesión y vitalidad del grupo y la mancha de su sangre define la esotérica pertenencia al mismo por parte de sus asesinos. Más que una causa, la impunidad puede ser entendida como un producto, el resultado de estos crímenes, y los crímenes como un modo de producción y reproducción de la impunidad: un pacto de sangre en y con la sangre de las víctimas.

“La verdadera lucha política, como explica Ranciere contrastando a Habermas, no consiste en una discusión racional entre intereses múltiples, sino que es la lucha paralela por conseguir hacer oír la propia voz y que sea reconocida como la voz de un interlocutor legítimo.” Slavoj Žižek

Son crímenes corporativos, crímenes de segundo Estado, de Estado paralelo. Se asemejan más fenomenológicamente, a los rituales que cimentan la unidad de sociedades secretas y regímenes totalitarios. Comparten una característica idiosincrática de los abusos del poder político: se presentan como crímenes sin sujeto personalizado realizados sobre una víctima tampoco personalizada. Un poder secreto secuestra a un tipo de mujer u hombre, victimizándolos, abandonando y exhibiendo sus cuerpos en el espacio público, para reafirmar y revitalizar su capacidad de control . Son más próximos a crímenes de Estado, crímenes de lesa humanidad, donde el Estado paralelo criminal que los produce no puede ser enfrentado porque no existen categorías y procedimientos jurídicos eficientes para enfrentarlo.
Por lo anterior, el nuevo gobierno estatal encabezado por Francisco Domínguez, tiene una magnífica oportunidad de tomar otra vía para encarar los horrendos crímenes de desaparición forzada y el feminicidio, pues hasta ahora no se ha reconocido su existencia por ninguna autoridad gubernamental en Querétaro, incluso la anterior administración llegaba al absurdo de negar hasta crímenes del fuero común, pesé a las denuncias documentadas de ongs como Amnistía Internacional y el grupo Tekei encabezado por Aleida Quintana.
Para realmente enfrentar al crimen organizado en la entidad, muy pronto el nuevo gobernador tiene que reconocer la existencia en Querétaro de los crímenes de desaparición forzada y el feminicidio, así como la existencia de mafias o narcogrupos encargados de ejecutarlos, pues de esa manera le quitará a estas mafias el estatuto adquirido por sus crímenes, de Estado paralelo al Estado legítimo, y a partir del reconocimiento de estos crímenes se podrá someter a la justicia a los perpetradores y además emitir una alerta de género.

No se puede elaborar una cartografía cognitiva del crimen y menos combatirlo, si antes no se ha reconocido su existencia.

La negación de la existencia de estos crímenes sólo ha producido impunidad mafiosa que se manifiesta actualmente como: 1. Ausencia de acusados convincentes para la opinión pública; 2. Ausencia de líneas de investigación consistentes; y 3. Como consecuencia de las dos anteriores, un círculo de repetición sin fin de este tipo de crímenes. Además que advierte para la opinión pública que ningún crimen realizado por criminales comunes se prolonga por tanto tiempo en total impunidad, y que ninguna policía honesta hablaría con superficialidad de lo que debe ser producto de una seria investigación: el móvil, el motivo, la razón de un crimen.
No son crímenes comunes: crímenes de género de motivación sexual o de falta de entendimiento en el espacio doméstico, como afirman frívolamente hasta ahora, agentes de la ley y autoridades de gobierno . Son crímenes que podrían ser llamados de segundo Estado o crímenes de corporación, en los que la dimensión expresiva de la violencia prevalece. Si el nuevo gobierno estatal no reconoce pronto, la existencia de estos crímenes contribuirá a reproducir la impunidad de grupos criminales y a reconocerles –por su silencio- su estatuto de Estado paralelo con derecho a violentar a los ciudadanos queretanos, condenando y sometiendo a la entidad a la violencia criminal permanente, a la necropolítica. Ω

mrobles@ketzalkoatl.com
dektk@ ketzalkoatl.com

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s