Muralismo: ícono de inclusión y cooperación para la innovación integral

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Citlali Martínez Occhipinti |  Consultora.-

¿Alguna vez se han preguntado qué fue lo que ocasionó la popularidad de Diego Rivera?

El hecho de que en México, durante el Porfiriato (1876-1910) hubiera un despunte de la economía y se prestara tanta atención a la modernización, provocó que distintos grupos poblacionales se vieran excluidos. Entre ellos se encontraban los indígenas, los campesinos, mujeres de extractos socio-económicos bajos, etc. El protagonismo de  la modernización del país, había desplazado al  de los problemas sociales. El arte y los diferentes aspectos de la vida cotidiana con influencia francesa, fueron los principales métodos de proselitismo para mostrar que había un México nuevo y actualizado con las tendencias de desarrollo europeas.

Al declive del poder de Porfirio Díaz, era evidente que la población mexicana que había sido excluida contaba con distintos tipos de rezagos, entre ellos de educación, salud, bienestar económico e igualdad de oportunidades.  Fueron estos elementos los que retomó Diego Rivera en sus obras, después de 30 años de un desplazamiento de nacionalismo, para expresar la riqueza de las raíces mexicanas, el verdadero valor social de los indígenas, la figura femenina, la disparidad de las clases sociales, el grupo elitista e intelectual y sobre todo, la fusión de los “distintos Méxicos” dirigidos al progreso, según los avances tecnológicos, científicos e ideológicos de esa época.

Rivera se dio a conocer, a través del muralismo mexicano, corriente que tenía como finalidad comunicar y crear conciencia de valores patrios a todos los ciudadanos, entre las masas y entre razas indígenas. Por supuesto que para quienes pasaban a apreciar majestuosas pinturas e historias gráficas resultaban controversiales los temas expuestos, ya que, el artista, como lo dice la Mtra. Guillermina Guadarrama “Representó por primera vez al obrero y al campesino en una obra pública… La gente que compraba los cuadros comenzó a escandalizarse: ‘¿cómo un obrero moreno?’, ¿cómo un indígena?; no más güeritos, no más mujeres con siluetas estilizadas, blancas, de ojos verdes, preciosas: ya no eran motivo de una obra mural.”.

Después de haber encontrado una forma para expresar y reconocer en público que México tenía serios problemas de exclusión y opresión, el resto de América Latina, el Caribe y hasta ciudades en Estados Unidos decidieron también adoptar el desahogo de desigualdades, historias, experiencias, identidades, fusiones y soluciones a través del muralismo. Este último, viajó y se acentuó en países como Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú, Cuba, Puerto Rico y Bolivia, que compartían desde un inicio la preocupación y compromiso social, por tanto se identificaron con el movimiento muralista para plasmar a los héroes y actores sociales con el afán de interpelar por el pueblo. Cada país entonces, insertó su propia esencia de nacionalismo, vanguardia y modernidad.

Hoy en día seguimos teniendo algunos rezagos a causa de la exclusión social y los murales en toda América Latina siguen siendo un ícono de identificación y concientización social. Esta técnica se ve influenciada para expresar las demandas actuales, entre ellas la inclusión social, y así mejorar la calidad de vida en las regiones. Grupos colaborativos como Boamistura y Tomate, son algunos proyectos que han logrado plasmar en las paredes latinoamericanas, identidades que han sido excluidas. El trabajo comunitario que han llevado a cabo, se ha visto impactado por el acercamiento con los ciudadanos, involucrando a voluntarios de todas clases socio-económicas con los grupos a favorecer. El legado y la experiencia de la técnica para la realización de un mural nos deja un modelo del cual podemos basarnos para el desarrollo de innovaciones en productos, servicios, métodos y programas que estén en beneficio de los grupos minoristas y vulnerables.

¿Cuál es el proceso de un mural?

En base a la experiencia que expresan los colectivos Boamistura y Tomate para realizar un mural y la metodología de inclusión que propone el Banco Mundial a través del reporte Inclusion Matters, se intersectaron elementos comunes clave para involucrar a ciertos sectores de la sociedad con el objetivo de empoderarlos y así mejorar sus condiciones de vida. Es así como se desprende la siguiente propuesta del proceso de inclusión, para obtener innovaciones que se adapten a la solución de problemáticas sociales.

Empecemos con una analogía. Supongamos que los artistas son los científicos-profesionistas y estudiantes universitarios, estos cuentan con el conocimiento teórico de un área de experiencia y estudio especializada; los habitantes y el entorno del espacio en donde se realizará el mural es el giro, la problemática a resolver, es lo que hay que estudiar para buscar una solución, debemos saber sus ventajas, su situación, su diagnóstico, estos cuentan con el conocimiento práctico; el tema del mural es la actividad a desarrollar, lo que dice en tus tarjetas de presentación a qué te dedicas; y para todo ¿qué? hay un ¿cómo?, así que la pintura representa los insumos requeridos para hacer posible el recurso de impacto; por último, el mural es la innovación, ya que a pesar de que se pueden hacer miles de murales, cada uno cuenta con un tema distinto que busca impactar y concientizar de manera única.

Identificación. Una vez teniendo los elementos necesarios, antes que nada debemos aceptar que hay una problemática qué resolver, por tanto es importante el reconocimiento de los grupos excluyentes que existen en nuestro entorno. Es la misma sensación, por ejemplo, la del colectivo de arte urbano Boamistura, al decidir colaborar en un área específica para su recuperación, se sabe que la zona necesita ayuda, sin embargo, no se sabe el qué, cómo, quién específicamente. Para tomar en cuenta la inclusión dentro del dinamismo económico y social, antes que nada aceptemos e identifiquemos cuáles son las situaciones de desplazamiento y discriminación. Los tipos de exclusión, según el reporte Inclusion Matters, pueden ser a partir del género, raza, grupo étnico, religión, alguna discapacidad, orientación sexual, ocupación, ubicación; y estos distintos ángulos pueden combinarse, lo que acompleja la solución.

Conociendo al usuario. Cuando se identifica que hay que hacer “algo”, se debe observar para obtener el qué. Aquí es donde entran los habitantes y el entorno. Dado que son ellos los que cuentan con el conocimiento práctico, conocen los dolores, las percepciones, las necesidades que existen alrededor. Para toda innovación debemos conocer qué es lo que está sucediendo afuera de las aulas, de los laboratorios y de las oficinas de trabajo. El proceso de innovar se da a través en un sentido bidireccional, compartiendo y adquiriendo conocimiento.

Santiago Salgado, famoso fotógrafo por retratar vidas de desposeídos alrededor del mundo,  se involucraba con las comunidades hasta ser parte de ellos, hasta entonces, se cuenta, sacaba la cámara para retratar. Por otro lado, la experiencia del colectivo Boamistura, ha sido ir al área en donde se realizará el mural, convivir con los habitantes, crear lazos de amistad, escuchar y evidenciar las problemáticas y las fortalezas del entorno. Una vez que el bosquejo está completo, entonces, se elige el tema del mural.

Preparación. Se hacen las pruebas sobre papel, que correspondería a la elaboración de planes de acción, programas, bocetos, pruebas piloto, experimentaciones en los que son necesarios medir los insumos a utilizar. Por tanto, al elegir el dibujo a realizar, no solo hay que hacerlo primero en papel, sino que se debe hacer la elección de la pintura, los colores y la marca a utilizar.

Si pensamos en que la inclusión se puede dar a través de tres distintas vertientes -mercado, servicios y espacios- entonces los recursos, insumos y costos que cada una representa son distintos. Las iniciativas de inclusión van desde una reforma en la legislatura hasta la reestructuración del sistema de transporte que se adapte a las necesidades de cierto grupo poblacional. 

Colaboración Comunitaria. ¡Manos a la obra! La innovación entonces se da a partir de la combinación del conocimiento teórico, práctico y los insumos. La colaboración de más científicos, estudiantes, voluntarios y la población objetivo a la cual está dirigida la solución, es de gran importancia, ya que las experiencias de cada nuevo integrante, le podrá añadir valor al resultado final. A pesar de que cada uno de los colaboradores es relevante en la innovación o en un mural, involucrar a la población objetivo dentro de la elaboración de los resultados, ayudará a que se apropie y se identifique con el mural, producto, servicio o programa. Además de que cabe la posibilidad que con su participación, la población pueda encontrar inspiración y generar el conocimiento necesario, para reflexionar sobre otras formas de soluciones que puedan ejecutar.

El Colectivo Tomate por ejemplo, para una inclusión integral, además de realizar el mural de manera colectiva con la población, organiza actividades y talleres para promover la sensibilización, unión, respeto y participación de la comunidad. De esta manera, se pretende empoderar a quienes por un tiempo fueron excluidos por la sociedad. En la medida en que se les otorgue las oportunidades convenientes para continuar desarrollándose, entonces podrán formar parte de la toma de decisiones en las que busquen su fortalecimiento e independencia como grupo vulnerable y/o minorista.

Retroalimentación. El reporte Inclusion Matters, propone que después de haber diagnosticado los por qué de la  exclusión y haber diseñado la acción respectiva, se debería de crear un mecanismo de monitoreo a través de la comunidad y así mismo, contar con un sistema de retroalimentación por parte del servicio o producto proporcionado. Recordemos que para mejorar hay que medir. Por lo que monitorear el progreso y la adaptación del output, será de gran utilidad para replicar la acción-iniciativa o incluso, rediseñarla hasta que se identifique con las necesidades del grupo poblacional al que se está dirigiendo.

Como vemos, Diego Rivera a través de sus murales sabía que para un desarrollo económico y social exitoso se debía tomar el esfuerzo y potencial de toda la sociedad. Cuando se comparte el conocimiento, se generan más ideas, lo cual ayuda a la competencia sana. Aprendamos de la experiencia de un mural que es público, inclusivo y de efecto multiplicador. Para que exista una inclusión íntegra, debemos dejar los mismos procesos, acciones y actitudes con las que hemos creído que superamos los obstáculos de exclusión. Ω

Consultora Start-up

citlali.occhipinti@gmail.com | Twitter: @CitlaliOcc

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